En un lugar de la mancha…

… de cuyo nombre no quiero acordarme…

… No las damas, amor, no gentilezas
de caballeros canto enamorados,
ni las muestras, regalos y ternezas
de amorosos efectos y cuidados;
mas el valor, los hechos, las proezas
de aquellos españoles esforzados,
que a la cerviz de Arauco no domada
pusieron duro yugo por la espada…

… Turbó la fiesta un caso no pensado,
y la celeridad el juez fué tanta,
que estuve en el tapete, ya entregado
al agudo cuchillo la garganta:
el enorme delito exagerado,
la voz y fama pública lo canta,
que fué solo poner mano á la espada,
nunca sin gran razón desenvainada…

… Ni digo como al fin por accidente,
del mozo capitán acelerado,
fuí sacado á la plaza injustamente,
á ser publicamente degollado…

… Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
don Alonso de Ercilla, que el primero
en un pequeño barco deslastrado,
con solo diez, pasó el desaguadero;
el año de cincuenta y ocho entrado,
sobre mil y quinientos por Febrero,
á la dos de la tarde, el postrer día,
volviendo á la dejada compañía…

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